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Primer grandes ligas latinoamericano era de Medellín

Por Eliéxser Pirela Leal

Luis “Lou” Castro fue un camarero y jardinero de loa Atléticos de Filadelfia, firmado por el propio Connie Mack. Debutó como bateador emergente en sustitución de Napoleón “Nap” Lajoie. Fue el primer latino en conectar un hit, un doblete, un triple, un cuadrangular y robarse una base en la Gran Carpa.

Luis Castro nació el 25 de noviembre de 1876, en Medellín, Antioquia, una de las zonas geográficas de Colombia en donde el fútbol es una especie de religión y la práctica del béisbol es casi nula, por utilizar un eufemismo.

Su padre era Néstor Castro, como se indica en registros de la escuela en la que estudió en Nueva York, y la tarjeta de un censo realizado en esa época,  en la que se asegura que ambos llegaron a esa ciudad y entraron a los Estados Unidos en 1885.

Pero la caprichosa historia no tomó en cuenta esos detalles para “jugarle” una broma al “juego” de pelotas… Porque fue ese antioqueño el responsable de abrirle la puerta a más de 1.500 peloteros hispanos que han jugado en las Grandes Ligas en los últimos 140 años.

Si a eso le sumamos que su estreno ocurrió de la manera menos pensada, porque así fue, es inevitable pensar en el título de esa vieja película “Los dioses deben estar locos”. Es que según lo afirman dos de las fuentes más confiables de las que existen, como lo son la Enciclopedia de la MLB y BasseBall Reference, Castro entró como bateador emergente por Napoleón “Nap” Lajoie, en el noveno episodio del choque entre los Atléticos de Filadelfia y los Orioles de Baltimore. Eso ocurrió el 23 de abril de 1902.

Porqué es impensable ese estreno? Simplemente porque Lajoie era el bateador más temible de las mayores, tanto como lo era Ty Cobb en ese momento. Venía de batear .426 de promedio, ganarse la triple corona de bateo y se había convertido en el primer pelotero en la historia en recibir un boleto intencional, con las bases llenas (leyó bien, no es un error, con tres corredores en base).

La razón era que “Nap” se encontraba en un litigio legal (los detalles se encuentran en la Enciclopedia de los colombianos grandes ligas) y antes de que bateara en el noveno episodio, llegó al terreno de juego una sentencia de un tribunal para impedir que Lajoie defendiera a los Atléticos, de allí que el mánager Mack, quien fue el responsable de firmar a Luis Castro, se vio obligado a sustituir a su jugador estrella por el bateador colombiano. La historia indica que los Atléticos ganaron el juego con pizarra de 8-1 sobre Baltimore.

Es bueno considerar que el mejor beisbolista latinoamericano del siglo XIX fue el cubano Esteban Bellán, quien  actuó en la Asociación Nacional de Béisbol, durante tres años en la década de 1870, pero ese circuito nunca ha sido aceptado como una “Liga Grande” y es por ello que Castro, con los Atléticos, fue el primer latino en las mayores.

En esa enciclopedia también leemos que “Según el diario Boston Globe, ´el mánager Frank Selee (de los Beaneaters de Boston, en la Liga Nacional), lo quería firmar como lanzador´, pero el gran Connie Mack, dueño y estratega de los Atléticos de Filadelfia, lo firmó a principios de 1902” como segunda base, aunque también jugó como patrullero.

Igualmente encontramos su muy famosa historia, esa que entre otros fue aclarada por el gran periodista e investigador venezolano Juan Vené, sobre su posible parentesco con el entonces presidente de Venezuela, Cipriano Castro… Ese familiar del mandatario no fue el mismo que jugó béisbol.

Por ser Castro el pionero entre los hispanos grandes ligas, también resultó el primer latino en conectar un hit (dio 35), un doblete (lo hizo ocho veces), un triple (una vez), un jonrón (uno solo), robarse una base (se estafó dos), anotar una carrera,  remolcar otra y batear un sacrificio (lo hizo cuatro veces).

Su último compromiso en las mayores fue el  27 de septiembre del año 1902. Después de eso Castro resultó víctima de la gran depresión que afectó a los Estados Unidos entre las décadas de 1920 y 1930. Murió en septiembre de 1941 en lo que ahora se conoce como el Centro Psiquiátrico de Manhattan y tras su muerte, sus restos fueron llevados al Mount St. Mary Cemetery, en Flushing, NY

La historia completa de este jugador, bueno, lo que se ha podido comprobar, porque fueron hechos ocurridos hace casi 120 años, lo podemos leer en la Enciclopedia de los colombianos grandes ligas, un producto editorial disponible en Amazon.

Sus números:

    Temp.  JJ        VB       CA         H           CE   2B     3B               JR.   BR     Ave.

    1           42        143        18        35           15     8                1       1       2       .245

Leyenda

Luis Castro, nacido en Medellín, le abrió las puertas a los más de 1.500 grandes ligas hispanos que han jugado en la MLB.